Técnicas para practicar Rápel: qué es y qué debes saber antes de hacer un descenso

Practicar Rápel es vivir una aventura distinta, que nos permite conocer lugares inexplorados de zonas montañosas, y practicar un deporte de riesgo para acceder a zonas de difícil acceso.

El Rápel es un deporte de montaña. Hasta hace algunos años, su práctica estaba asociada a la escalada de montaña, y se consideraba como un deporte auxiliar. Sin embargo, hoy en día, este deporte de aventura es completamente independiente, y quienes ya lo han experimentado,  dicen que la sensación de libertad plena es total, y que sube mucho la adrenalina porque explora nuevos parajes como si se estuviera prácticamente volando entre lugares de majestuosa belleza. Además, su aprendizaje es relativamente fácil en comparación con la práctica de otros deportes de aventura.

Qué es el Rápel

El Rapel es un deporte de aventura que consiste en descender superficies verticales, que son en general las paredes de las rocas. Se trata de un descenso controlado con todas las medidas de seguridad: cuerda, descensor, cabo de seguridad, guantes, un mosquetón y casco, una terminología familiar para quienes conocen en qué consiste este deporte. Todos estos elementos son necesarios para garantizar nuestra seguridad en la bajada.

Este deporte de aventura está considerado un deporte de riesgo, porque se necesita preparación y experiencia, y en los inicios deberíamos ir siempre acompañados de un monitor.

Pero tiene muchas ventajas, ya que llegaremos a lugares increíbles a los que no habría otra manera de llegar, además de que nos permite mantener una excelente forma física, y aunque es un deporte de riesgo, es una forma distinta y fascinante de explorar zonas de difícil acceso, que conservan toda su belleza y poco pisadas por el hombre. Y eso es todo un reto para cualquier amante de la aventura.

Principales técnicas para hacer Rápel en montaña

Una vez que hemos ascendido a la cumbre de nuestra montaña, toca bajar o descender. Es decir, hacer Rápel. Ya tenemos la mitad del trabajo hecho, y ahora toca hacer la segunda mitad, con un equipo y unas técnicas seguras y eficaces, que nos permitan descender sin sufrir ningún tipo de percance. No olvidemos que estamos hablando de un deporte de riesgo, aunque sea de los más fáciles de aprender. Por eso, es conveniente saber y poner en práctica, con monitores cualificados, las principales técnicas para hacer rápel en montaña. En Viajepor las hemos agrupado por conceptos, para que resulte más fácil identificarlas.

Rápel de cuerpo

Técnica en la que utilizaremos, fundamentalmente, nuestro nuestras piernas y brazos.

  • El de brazo, para paredes que no resulten demasiado verticales. Se utilizará una cuerda sobre el hombro, para pasarla alrededor de los brazos extendidos. Se controla la velocidad de descenso por la fricción del amarre en la mano.
  • El Rápel dufler, pasando la cuerda entre las piernas, darle la vuelta por las caderas, y que pase por encima del hombro, cruzando el pecho en diagonal (hombro contrario a pierna). Después, la cuerda baja por la espalda por debajo del brazo.
  • El Rápel comichi es parecido al anterior, pero en lugar de pasar la cuerda entre las piernas, pasa por el arnés, y por la espalda.

Rápel de Mosquetón

Se le conoce así porque la técnica gira en torno al mosquetón (grillete con cierre de seguridad para insertar la cuerda). Es un tipo de rápel bastante asequible y en el que no se necesita mucho equipo. Sus modalidades son las siguientes:

  • El Gramminger, en el que se utilizan 7 mosquetones de forma ovalada, uno de ellos con seguro, dos con gatillos enfrentados, y los otros cuatro sin seguro.
  • El de Mosquefreno utilizará también un mosquetón con seguro. Le daremos dos o tres vueltas a la cuerda, y se sujetará al arnés con otro mosquetón. En función de las vueltas que le demos a la cuerda, la fricción aumentará, y el descenso será más lento.
  • El Rápel con nudo dinámico es otra de las modalidades de rápel utilizando un mosquetón asimétrico, teniendo en cuenta que esta modalidad es para expertos, puesto que la cuerda corre a más velocidad.

Rápel con descensor

Este sistema suele ser muy utilizado, ya que es de los más seguros, sobre todo en el caso de principiantes:

  • El del ocho. Se le llama así porque se trata de un descensor con forma de ocho, muy fácil de utilizar. Se utiliza tanto en escalada como en rápel o descenso.
  • El rápel con polea, también utilizado en la espeleología, permite controlar con eficacia el descenso por cuevas o cañones, y consiste en formar una letra S con la cuerda, pasándola por las poleas.
  • Con instrumentos tubulares. Estos instrumentos son muy útiles y resultan prácticos, porque son fáciles de usar, no arrugan ni rizan las cuerdas en el descenso, y resultan muy seguros en su utilización.

10 tipos de nudos para un buen descenso de Rápel

Muchas personas que se quieren iniciar en el mundo del Rápel se preguntan si es necesario conocer todos los tipos de nudos que existen. En realidad, no lo es, pero cuantas más técnicas manejemos y dominemos, más seguros nos sentiremos en el descenso. Hay que tener en cuenta que muchos de los nudos son originales del montañismo y el ascenso, por lo que su aprendizaje es común a ambos deportes de aventura. Estos son los nudos más habituales para un buen descenso de Rápel:

  • Nudo de Ocho. Es un nudo en forma de ocho, fácil de hacer y de utilizar, por eso es de los más populares, y de los más básicos, que sí conviene aprender. Sirve para descensos suaves, y se evitan tirones excesivamente fuertes.
  • Nudo de Gaza. Es de los más simples, y sirve para unir cuerdas. Es un nudo muy utilizado tanto en las escaladas como en los descensos.
  • Nudo dinámico. Es un nudo pensado para asegurar las cuerdas, que se emplea tanto en escaladas como en rápel, pero es conveniente utilizarlo lo menos posible, ya que las cuerdas se suelen enroscar y se desgastan con más facilidad.
  • Nudo Ballestrinque. Su uso no es imprescindible, pero conviene saber que existes este tipo de nudo. Es un nudo muy fácil y rápido de hacer, que se utilizaría en casos muy concretos, como cuando nos interesa atar con la misma cuerda.
  • Nudo de Alondra. Es un nudo perfecto para estrangular protecciones naturales y rocas, troncos y árboles.
  • Nudo Machard. Es un nudo de seguridad que ofrece una protección adicional, que se instala por debajo de la persona que va a rapelar, y que no se tensará mientras lo cogemos con la mano. Si soltáramos la cuerda por accidente, el nudo podrá estrangular las cuerdas, para que éstas no sigan corriendo.
  • Nudo corredizo. Es un nudo que sí conviene conocer, porque es de los más imprescindibles y utilizados en rápel y en otras disciplinas deportivas.
  • Escalador doble. Es el nudo más recomendable para poder unir cuerdas de diferentes diámetros, y se hace doble para que sea más resistente y se puedan evitar posibles deslizamientos. A pesar de ser muy útil, uno de sus mayores inconvenientes es que tiene un volumen más grande que otros nudos, por lo que es más incómodo, y puede originar atascos durante el proceso de recogida de las cuerdas.
  • Nudo de cola de vaca. Este nudo es interesante porque está pensado para evitar que los nudos se atasquen en posibles fisuras o grietas en el rápel. Debemos dejar al menos 20 ó 30 cm de cabo sobrante, y apretarlo bien, tanto antes como después del descenso. Es un nudo menos resistente que otros, pero es muy útil.
  • Nudo Prusik. Es un nudo especialmente útil para ascender, pero también para el descenso de equipos y de personas, especialmente en las operaciones de rescate.

Rápel de Iniciación: Consejos para Principiantes y Niños

Aunque el rapel no es de los deportes más complicados o que requieran una mayor fortaleza física, sí que es cierto que practicarlo de buenas a primeras en un escenario natural, puede imponer bastante, por lo que conviene dominar ciertas prácticas y recursos.

Lo más recomendable es contratar un curso en un rocódromo, instalación especialmente preparada para practicar actividades de escalada y rápel, reproduciendo superficies bastante similares a las montañas y a las rocas que podremos encontrar en la naturaleza. Se trata de paredes construidas de forma vertical, con fibra y estructuras de hormigón, en las que podremos practicar y aprender esta disciplina.

Ponernos en manos de un profesor experimentado es la mejor opción, antes de hacer rápel en plena naturaleza, especialmente si tenemos niños a nuestro cargo, porque conviene perder el miedo a las alturas, y estar bien seguro en un entorno que de momento, no es real.

Una vez que ya tengamos aprendidas ciertas técnicas, y tengamos cierta práctica en este deporte, es hora de ponerse en marcha, y hacer rápel en un escenario real. Siendo principiantes debemos prestar especial atención a las indicaciones de nuestro guía y preguntar lo que sea necesario, las veces que sea necesario, hasta que nos quede claro. También es importante, y lo habremos aprendido en el rocódromo, mantener las piernas separadas en línea con los hombros durante el descenso, para tener un mejor equilibrio.

¿Más consejos? Mira este vídeo y si tienes dudas, ponte en contacto con nosotros.

Material necesario para hacer Rápel

Hay un equipo básico para la práctica del Rápel y no es necesario tener muchas cosas, aunque sí las fundamentales. El equipo estaría formado por los siguientes básicos que resultan indispensables:

  • Una cuerda principal y cuerdas auxiliares, que serán las que soporten el peso de nuestro cuerpo durante el descenso.
  • Un arnés con varios mosquetones, que sirven para sostener al deportista cuando desciende.
  • Un descensor, que ayuda a descender con menos esfuerzo. Hay varios modelos en el mercado, según el grado de dificultad y la experiencia.
  • Zapatos especiales para la práctica de rápel.
  • Un caso protector para proteger la cabeza de posibles caídas o choques con rocas al descender.
  • Unos guantes, que protegen de las fricciones y mejoran el agarre.
  • Mosquetones, de acero o aluminio, esenciales para realizar maniobras y que cuentan con seguros para evitar que se abran de forma accidental.
  • Un kit de primeros auxilios, que es un elemento obligatorio, según la normativa de Protección Civil.

Mejores lugares para hacer Rápel en España

Nuestro país cuenta con entornos naturales muy singulares y variados para practicar este deporte, ya que hay paredes montañosas de muy diversos niveles de dificultad, desde las más sencillas a las que tienen formaciones rocosas más complicadas, que suponen todo un reto. Entre los mejores lugares para practicar Rápel, que también destacan por su belleza natural, hay algunos que no nos podemos perder si queremos practicar este deporte.

Siruana, una población situada en el Parque Natural de Montsant, en Tarragona, es absolutamente espectacular y único porque reúne muchos de los ingredientes más interesantes para el rápel: montañas de diversa dificultad y formaciones increíbles, y un bellísimo pueblo bañado por un lago, en el que además, podremos bañarnos. Chulilla, en Valencia, es uno de los lugares más visitados para practicar montañismo y rápel, ya que cuenta con lugares de variada dificultad, y también porque se puede disfrutar de poblados que datan de la Edad de Bronce. Pero hay algunos más que merece la pena visitar, como Rodéllar en Huesca, o uno de los más difíciles, Villanueva del Rosario en Málaga.

  • Es importante tomárnoslo con calma y no hacer las cosas de forma precipitada, porque perdemos en seguridad o podemos hacernos daño. Todo debe hacerse poco a poco, hasta que vayamos cogiendo práctica.

Este ha sido nuestro decálogo de consejos para principiantes en rapel y las técnicas que debes conocer antes de aventurarte en este deporte de riesgo. ¿Te animas? Queremos saberlo en comentarios. ¡A por ello, Viajeros del Blog!

María y Sergio – ViajeX

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